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Acto a pie de calle

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Seguimos sin tener grandes novedades parroquiales. Todos los grupos funcionan como siempre de bien y el miércoles 25 de abril, las Vicarías V y VI, a la que pertenecemos, convocó un encuentro de los voluntarios de Cáritas y de los cristianos de las diferentes parroquias de la zona, en la Plaza Elíptica, lugar donde se contrata abusivamente a inmigrantes y parados, por precios mínimos, para hacer una concentración sobre EL TRABAJO DIGNO.

Allí Acudimos unos cuantos parroquianos y, en la puerta del metro, estaban situadas diferentes personas con la pancarta POR UN TRABAJO DIGNO, haciendo un medio círculo, a la salida del metro, que hacía como de escenario. Luego se hablaron unas palabras y varios inmigrantes representaron, a modo de teatro, los hechos que queríamos denunciar. Un joven contó su modo de vida y lo dura que era la vida del parado y más si era de fuera. Luego se pusieron varios parados a esperar que pasaran otros dos, con una furgoneta de cartón. y ofrecían trabajo de 8 horas por 40 € el día, al principio,  luego contrataban a uno por 30€ y a otro por 20€ y al final a un último por 10€ toda la jornada. Luego ellos comentaban cómo habían ido a hacer una obra a una casa y estuvo 12 horas trabajando por pocos € y no le habían dado comida, ni un vaso de agua, en todo el día.

Se explicó un poco el tema, tras la representación y luego Julio Palomar, nuestro párroco, hizo un manifiesto con unas denuncias y unos compromisos interesantes y auténticos, que transcribo:

  1. Denuncia profética:
  • Contra todo tipo de explotación laboral.
  • Contra los salarios indignos.
  • La violación de los derechos de los trabajadores.
  • El abuso de los que se aprovechan de la situación desesperada de tantos parados, para pagar salarios de hambre.
  • La insensibilidad de los que han logrado un puesto de trabajo y se olvidan de los que aún no lo tienen.  .
  • La indiferencia de los que miran para otro lado pensando que no es su problema, que son los otros los que deben solucionarlo.
  • Contra el lamento estéril de los agoreros y apocalípticos que se quejan de todo, pero no ofrecen salida alguna.
  • Contra tantas promesas en vísperas de elecciones, sabiendo que no se van a cumplir.   
  1. B) Por ello, nuestra presencia es un grito silencioso que nos lleva a exigir:
  • Que las instituciones públicas y sindicales, pongan más empeño en solucionar esta lacra del paro que se ha hecho crónica.
  • Mayor sensibilidad por parte de los que juegan con las cifras de parados, para que no olviden que detrás de cada parado hay una persona y, en muchos casos, una familia que carece de lo necesario para vivir con dignidad.
  • Que las comunidades parroquiales hagan suyo este problema, que no lo dejen fuera de las puertas del templo.
  • Mayor humildad por parte de las personas de buena voluntad, para que sean capaces de aunar esfuerzos en su lucha por un puesto de trabajo digno.

Este acto no puede quedar en una simple denuncia o en un exigir a los demás.    

  1. C) Como creyentes, como Iglesia, nos comprometemos:
  • A preguntarnos qué responsabilidad tenemos cada uno en la defensa de un trabajo digno y estable.
  • A colaborar con Cáritas en la sensibilización de las comunidades parroquiales sobre esta dramática realidad.
  • A trabajar como voluntarios en la capacitación de las personas desempleadas para la búsqueda de un empleo.
  • A colaborar económicamente para que los proyectos, que ya están realizando Cáritas Diocesana y Cáritas de Vicaría, puedan tener continuación y mejora.
  • A no conformarnos con reunirnos y protestar un día y olvidarnos al siguiente como ocurre con tantos días “DE”. Mientras haya un parado, todos los días deben ser días de defensa de “un trabajo digno”.

El acto resultó testimonial, aunque poca gente pasaba por allí y en diagonal a nuestra situación había un gran grupo de inmigrantes esperando en la esquina que viniera alguna furgoneta a contratarles…

Todos los que estuvimos en la concentración, vivimos cosas por dentro y volvimos  casa “tocados”. Fue una buena reflexión, “in situ”, de algo que muchos desconocíamos.
Nos gusta que nuestra parroquia se comprometa en actos sociales concretos, que eso es vivir el estilo del Evangelio y eso mismo haría Jesús, si viviera entre nosotros.

Sin más noticias de interés que contaros, os dejo, hasta la próxima. Un saludo. Mari Patxi