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Nuestra mañana de retiro cuaresmal

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“Alegraos y regocijaos” (Mt 5,12) en esta Cuaresma. El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y espera que no nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió “para que fuéramos santos e irreprochables ante él por el amor (Ef 1,4). Nosotros podemos ser los santos de la puerta de al lado”.

SEIS PASOS

Para cada uno de estos pasos nos dejamos acompañar de del Evangelio de los Domingos de Cuaresma, incluido el del Miércoles de Ceniza.

 1.- ¡SAL DE TI MISMO!

La Cuaresma nos invita a salir de  “tu tierra”, como dijo el Señor a Abraham. Salir de la tierra en la que nos hemos hecho cómodos, en la cual nos instalamos y nos dejamos llevar por la monotonía de lo cotidiano. Sal de tu tierra, la de los pequeños o grandes egoísmos que nos hacen apartar o ignorar al hermano que sufre, al refugiado, al que pasa hambre y sed de muchas cosas. Salir para avanzar, para no quedarnos inmunes ante el pecado, la tristeza que invade al ser humano. Salir para empezar a cambiar, porque las promesas de Dios son infinitas, como las estrellas  en el firmamento, y además se cumplen.

Salir de la tierra también nos enseña a amar lo inesperado, lo que aún no comprendemos pero que se hará luz ante nosotros a través de la fe.

Le dijo: Sal y permanece de pie en el monte del Señor. Entonces pasó el Señor y hubo un huracán tan violento que hendía las montañas y quebraba las rocas ante el Señor, aunque en el huracán no estaba el Señor. Después del huracán, un terremoto, pero en el terremoto no estaba el Señor. Después del terremoto fuego, pero en el fuego tampoco estaba el Señor. Después del fuego, el susurro de una brisa suave… Le llegó una voz que le dijo: “¿Qué haces aquí Elías? (I Reyes 19, 11-13)

 SILENCIO Y REFLEXIÓN

 2.- LIBERATE:

No nos dejes caer en la tentación.

  • No nos dejes caer en las tentaciones que nos alejan del proyecto de felicidad que nos has propuesto.
  • No nos dejes caer en la tentación del consumir y acumular bienes materiales que nos hagan olvidarnos de la vida de los hermanos.
  • No nos dejes caer en la tentación del poder, o del éxito, a cualquier precio traicionando los propios valores.
  • No nos dejes caer en la tentación de querer utilizar a Dios en provecho propio.
  • No nos dejes caer en la tentación de rechazar al que piensa diferente, al que no es de los míos, al que no nos cae bien, creyéndonos mejores y superiores.
  • No nos dejes….

 3.- VIVE EL ENCUENTRO (“Busco tu rostro, Señor”)

La Cuaresma es un camino para convertirnos y transfigurarnos con Cristo. Con la mirada limpia hacia nuestros hermanos y atentos a la escucha de Dios, alimentando nuestro espíritu con su palabra y su pan, contemplaremos gozosos la gloria de su rostro. La Transfiguración  del señor nos lleva a transformar todo nuestro ser y transformar el mundo que nos rodea.

 Preguntas para la reflexión:

            ¿Dónde buscas el  rostro de Dios?

            ¿Cómo cuidamos la espiritualidad para que nos ayude a contemplar la vida ordinaria?

            ¿Qué afanes o zonas de confort nos hacen detenernos e impedir en nosotros la acción del Espíritu?

Escuchamos: “Nada te turbe”

4.- ERES MISIÓN, DA FRUTOS CADA DÍA:

No es la primera vez que vienes
y que la higuera muestra sus hojas arrogante
-verdes, grandes, ásperas, sin fruto-,
engañándote.

Sabes que ocupa terreno fértil,
que sudaste y te deslomaste cuidándola
para que diera lo higos mejores,
inútilmente.

Y, aunque tienes ganas de cortarla,
tu corazón hortelano se resiste.
Le cavarás la tierra, le echarás abono
nuevamente…

Hablo robándote las palabras
que me dijiste al encontrarme
e invitarme a tu causa y Buena Nueva
urgentemente.

Déjala un poco más.
Déjanos un poco más.
Déjame un poco más, Señor,
y cuídame.

 5.- DA SENTIDO A TU VIDA

 Escuchamos el canto: “Hoy vuelvo de lejos”

 6.- SIEMPRE ES TIEMPO DE GRACIA

Qué fácil es hacer juicios de los otros. Situarnos en la torre de nuestros criterios psicológicos o morales y desde ahí colocar etiquetas: pobres, marginados, adúlteras, prostitutas, emigrantes. El evangelio nos invita a eliminar estereotipos y mirar a los ojos de nuestros hermanos. Ellos está hechos de nuestra misma pasta y son, al igual que nosotros, imagen y semejanza de Dios. No podemos lanzarles piedras. Hemos de fomentar abrazos de misericordia que les permitan restituir sus derechos y restaurar su dignidad, en tantas ocasiones perdida.

 ¿Por qué gimes, mujer?

¿Por qué gimes, mujer,
si tus acusadores se han ido
cabizbajos y avergonzados,
llevándose su mirar torvo
y dejando las piedras de sus manos,
con disimulo, al borde del camino?

Levanta el rostro sin miedo
y mira cuán pronto desaparecieron,
raudos y silenciosos,
porque no soportan ser contrariados,
verse descubiertos
y que alguien alumbre sus interioridades.

Ninguno te ha condenado.
Yo tampoco te condeno; no puedo.
Quiero que te levantes,
que seques tu llanto y te perfumes,
que vivas libremente
y que no peques.

Gimo, Señor, porque estoy rota
y es cierto lo que oíste,
y porque en mi desconcierto
quiero quererte y sé que puedo y quieres,
pero no acierto a hacerlo.

 8.- PADRENUESTRO

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 Miércoles de Ceniza:                        ¡SAL DE TI MISMO!

Primer Domingo de Cuaresma:         ¡LIBÉRATE!

Segundo Domingo de Cuaresma:      VIVE EL ENCUENTRO

Tercer  Domingo de Cuaresma:        ERES MISIÓN

Cuarto Domingo de Cuaresma:         DA SENTIDO A TU VIDA

Quinto Domingo de Cuaresma:         ¡SIEMPRE ES TIEMPO DE GRACIA!

Sal de ti mismo, liberándote de lo que te ata, para vivir en relación con Dios y los hermanos, dando frutos de justicia que llenen de contenido tu existencia, cada día de tu vida.