Domingo XIX del Tiempo Ordinario – 2018

Ambientación inicial

Seguimos llenándonos de Jesús en la Eucaristía. Él nos da lo mejor de sí mismo: el alimento, la fuerza de nuestra vida cristiana. El camino, muchas veces, es superior a nuestras fuerzas, porque encontramos obstáculos, dificultades que nos impiden seguirle como nos habíamos propuesto; llega el cansancio, la rutina, el desánimo, pero sabemos que no estamos solos, que Dios nos asiste en nuestra debilidad.

Liturgia de la Palabra

El primer libro de los Reyes, nos presenta al profeta Elías que siente flaquear sus fuerzas y experimenta la debilidad en su caminar por el desierto. Suplica a Dios que le envíe la muerte. Pero, alimentado por el pan que se le concede, reemprende su camino y descubre el verdadero rostro de Dios.

San Pablo, exhorta a su comunidad a imitar a Dios en su bondad y misericordia y a desterrar todo lo que se oponga al Espíritu de Jesús y a la caridad. Anima, además, a vivir una fe práctica para comprender y perdonar al prójimo.

En el relato evangélico prosigue el discurso de Jesús sobre el Pan de Vida. Y ahora descubre a sus oyentes su misterio: sólo el que se alimenta del pan del cielo puede caminar sin desfallecer. Y él, Jesús, es el verdadero pan del cielo que da la vida en plenitud y para siempre

Oración de los fieles

– Para que la Iglesia se alimente de toda palabra que sale de la boca de Dios. Roguemos al Señor.

– Por los países más pobres de la tierra, para que cristianos y no cristianos hagamos nuestras sus necesidades y compartamos con ellos lo que tenemos. Roguemos al Señor.

– Por quienes se alimentan sólo de pan; para que se abran a Jesucristo y a su mensaje, y encuentren el verdadero sentido de la vida. Roguemos al Señor.

– Muchas veces nos sentimos como Elías, deprimidos y desencantados de la vida. Para que encontremos, en la Palabra de Dios y en el Pan de la Eucaristía, la fuerza para el camino. Roguemos al Señor.

 Oración de acción de gracias

TU, SEÑOR, ERES PAN

Que sacia nuestra hambre y mitiga nuestra sed
Que fortalece nuestra debilidad
Que nos levanta cuando caemos
Que nos hace fuertes y valientes
Que nos hace testigos de tu Reino
Que se hace amor por salvarnos
Que baja del cielo para beneficio de la tierra