EPIFANÍA DEL SEÑOR 2019

Los Reyes no te han traído oro ni plata, te han traído hermanos con los que reunirte. Es su primer regalo. Y te han traído una mesa  donde hay una Palabra que si se escucha sabe a miel, y otra mesa donde si se come germina fraternidad.

 

¿Cómo no vamos a dar gracias a Dios en este día de su Epifanía, de su manifestación a los pueblos, día en que nos vuelve a decir que nos quiere, que está con nosotros, que nunca nos abandona? El Señor ha venido a nuestra orilla; acojámosle, adorémosle y hagámosle sitio en nuestro corazón. Bienvenidos.

Rito penitencial:

  • Porque buscamos brillar más que los demás, ser reconocidos y valorados por egoísmo y vanidad. Señor, ten piedad.
  • Porque nos cuesta reconocerte en los pesebres de nuestros pueblos y ciudades. Cristo, ten piedad.
  • Porque nos deslumbran las luces que provienen de otros sitios y perdemos la ruta que lleva hasta ti. Señor, ten piedad.

 Ambientación a la Palabra:

Dentro de la mesa de la Palabra, hoy se nos anuncia una gran noticia: que la encarnación del Verbo no es para unos pocos, sino que Dios se manifiesta a todo el mundo y que todos los pueblos puedan saborear la buena noticia del Evangelio.

El plan de Dios no siempre coincide con el nuestro; por eso, necesitamos ser iluminados  con la luz de su Palabra. La estrella, que aparece en el relato evangélico, nos ayuda a descubrir los pasos equivocados que no conducen a encontrarnos con Jesús.

Oración de los fieles:

  • Por la conversión misionera y pastoral de la Iglesia, llamada a ser reflejo de la luz de su Señor, mediante el testimonio y la vida de fraternidad. Roguemos al Señor.
  • Por el Papa Francisco, nuestro Obispo Carlos y todos los pastores…para que continúen anunciando al mundo la alegría del Evangelio que se nos manifiesta en el Niño de Belén. Roguemos al Señor.
  • Por los gobernantes, para que no sea la hipocresía, la doble intención y el bien propio, lo que rija sus decisiones, sino la búsqueda de la verdad, la justicia y el bien común. Roguemos al Señor.
  • Por las personas que se dedican al estudio y la ciencia y que trabajan para mejorar la vida de las personas, para que lo hagan respetando la dignidad de todos y se abran al encuentro con la Trascendencia. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos y sus familiares, para que el autor de la vida les conceda la pronta recuperación y la firmeza en la fe. Roguemos al Señor.
  • Por quienes caminan por la vida buscando la estrella que dé sentido a su vida y a toda su existencia, y no la encuentran, para que descubran el norte que satisfaga todas sus desesperanzas. Roguemos al Señor.
  • Por los niños que viven esta fiesta llenos de ilusión y alegría y por los más desfavorecidos, para que encuentren adultos que se cuiden de ellos y les ayuden a ser felices. Roguemos al Señor. 

Después de la comunión:

Llegan al portal los mayores,
Melchor, Gaspar y Baltasar
se inclinan con sus resplandores
y al Niño adoran sin cantar.

Dios no es rey ni parece rey,
Dios no es suntuoso ni rico.
Dios lleva en sí la humana grey
y todo su inmenso acerico.

El cielo estrellado gravita
sobre Belén, y ese portal
a todos los hombres da cita
por invitación fraternal.

Dios está de nueva manera,
y viene a familia de obrero,
sindicato de la madera,
el humilde es el verdadero.

Junto al borrico, junto al buey
la criatura desvalida
dice en silencio: no soy rey;
soy camino, verdad y vida.

                                             Gerardo Diego