I Domingo de Cauresma

Ambientación inicial

En este domingo primero de Cuaresma el Señor nos invita, desde su amor, a que optemos, elijamos caminos de vida para nosotros y nuestra sociedad. Somos invitados  a ser adultos, a no dejarnos arrastrar o dominar por las circunstancias, a optar por seguir las sendas del Señor.

No estamos solos, somos peregrinos acompañados, orientados y alimentados. Dispongámonos a recorrer la primera etapa del camino cuaresmal.

Rito del perdón:

  • Por nuestra falta de coraje para reconocer y afrontar humildemente nuestros errores. Señor, ten piedad.
  • Por las veces que huimos ante las tentaciones y dificultades en lugar de afrontarlas para convertir el corazón. Cristo, ten piedad.
  • Por nuestra vida rutinaria, acomodada y esquiva, impidiendo que la Palabra nos toque el corazón. Señor, ten piedad.

 Ambientación a la Palabra:

            La Palabra nos enseña hoy que las dificultades y esperanzas de la vida, en lugar de motivos para el desconsuelo, se transforman para el cristiano en ocasiones para reconocer la actuación de Dios. Porque Él ha hecho un pacto con la humanidad, una alianza de amor, que con Jesús se convirtió en Buena Noticia para todos.

Oración de los fieles:

  • Por la Iglesia, empujada por el Espíritu al desierto de la Cuaresma, para que nos se deje seducir por los afanes de nuestro mundo y siga mostrando la grandeza del Evangelio. Roguemos al Señor.
  • Para que las diferentes formas de opresión y los atentados contra inocentes no desalienten nuestra lucha por la justicia y la dignidad de las personas. Roguemos al Señor.
  • Por todos los que están viviendo situaciones de desesperanza y los que piensan que no pueden seguir adelante en el camino de la vida, para que encuentren fuerza en la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
  • Por todos los que seguimos a Jesús, para que no nos dejemos tentar por la comodidad y pensar que no necesitamos conversión. Roguemos al Señor.
  • Para que todos de manera adulta, responsable y buscando lo mejor para nuestra sociedad seamos capaces de colaborar como buenos ciudadanos en la solución de los problemas que nos agobian. Roguemos al Señor.
  • Por nuestra comunidad y por nosotros mismos, aquí reunidos, para que la seducción de seguir el camino fácil no nos haga olvidar tu Palabra, y podamos vivir la experiencia de encuentro de Dios en Cristo. Roguemos al Señor

Después de la comunión

No habites esta tierra
como un mero inquilino.
Vive en el mundo
como si fuera la casa de tu padre.
Confía en las semillas,
en la tierra, en el mar;
pero ante todo confía en el hombre.
Ama a la nube, a la máquina, al libro;
pero ante todo ama al hombre.

Duélete con la rama que se seca,
con el planeta que se apaga,
con el animal herido;
pero ante todo combate la penas del hombre.
Que todos los bienes terrenos
te colmen de alegría;
que la sombra y la claridad
te colmen de alegría;
que las cuatro estaciones
te colmen de alegría
pero que sea el hombre el que ante todo
te colme de alegría