Santísima Trinidad

Hoy celebramos,  con toda la Iglesia, el misterio, en el que vivimos, nos movemos y existimos, el misterio que nos envuelve y nos abraza, que nos transciende y nos penetra. Celebramos que Dios es familia, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios es misterio de amor, y por eso nos salva. Es misterio de gracia, y por eso es gratis. Dios es misterio de vida, y por eso es horizonte para todos nosotros. Abramos el corazón al Dios que quiere nuestro bien.

Con alegría alabemos la grandeza de nuestro Dios y agradezcamos su amor inmenso para con nosotros y pidamos por los religiosos y religiosas que viven dedicados a la contemplación de Dios.

 Rito penitencial:

  • Por las veces que no nos hemos fiado plenamente de Dios ni de su Palabra. Señor, ten piedad.
  • Por nuestras faltas de amor, de confianza, de servicio, de entrega y disponibilidad hacia nuestra familia y hacia nuestra comunidad parroquial. Cristo, ten piedad.
  • Por nuestra falta de constancia y de paciencia, sin respetar los procesos de crecimiento en la fe de nuestros hermanos. Señor, ten piedad.

Ambientación a la Palabra

La primera lectura, del libro del Éxodo, nos dice que el pueblo de Israel, en su largo recorrido por el desierto, a menudo es infiel a Dios, pero que el Señor siempre vuelve a ellos su mirada compasiva. San Pablo, en la segunda lectura, nos invita a fundamentar nuestra fe y nuestra vida comunitaria en el Dios que nos ama. San Juan, en el evangelio, nos habla de un Dios que se entrega, que se ofrece para ser acogido con libertad y no se impone por la fuerza cuando el mal y la injusticia lo echan del mundo.

Lectura del libro del Éxodo.
En aquellos días, Moisés madrugó y subió a la montaña del Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra.
El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.
El Señor pasó ante él proclamando:
«Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad».
Moisés al momento se inclinó y se postró en tierra. Y le dijo:
«Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya».
R/.   A ti gloria y alabanza por los siglos.
        V/.   Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
bendito tu nombre santo y glorioso.   R/.
        V/.   Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
                Bendito eres sobre el trono de tu reino.   R/.
        V/.   Bendito eres tú, que sentado sobre querubines
sondeas los abismos.   R/.
        V/.   Bendito eres en la bóveda del cielo.   R/.
Segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios.
Hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros.
Saludaos mutuamente con el beso santo.
Os saludan todos los santos.
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros.
Lectura del santo Evangelio según san Juan.
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

Oración de los fieles, respondemos:   “Trinidad Santa, confiamos en Ti

  • Para que la Iglesia sea casa de oración y signo de comunión.
  • Para que los pastores de la Iglesia cultiven el respeto, la tolerancia y fraternidad universal.
  • Para que los responsables de las naciones combatan las desigualdades, las injusticias y fomenten la solidaridad entre todos.
  • Para que todas las Iglesias cristianas avancen por el camino del ecumenismo y la unidad. Oremos.
  • Para que los más desfavorecidos y marginados sean respetados en su dignidad.
  • Por las comunidades de vida contemplativa, para que vivan intensamente el misterio de Dios y sean signos resplandecientes de su amor al mundo.
  • Por nuestra comunidad, para que, a pesar de las dificultades actuales, nos ayude a crecer en misericordia y fidelidad.
  • Por las personas  de nuestra comunidad que han pasado a la casa del Padre, para que estén felices por siempre e intercedan por nosotros. Roguemos al Señor.

Después de la comunión

Alabado seas, mi Señor,
por tus criaturas al completo,
porque en ellas habla tu misterio.
Alabado seas, mi Señor,
por los hermanos sol, luna,
viento, agua, fuego,
porque como el santo de Asís
en ellos percibo tu aliento.
Alabado seas mi Señor,
por los hermanos en paro, en soledad, en encierro,
porque junto a ellos tu mensaje queda manifiesto.
Alabado seas, mi Señor,
por los hermanos justicia, bondad y lo bello,
porque con ellos nos comunicas tu Reino.
Alabado seas, mi Señor,
por querer anunciarnos tu verdad
en tu Hijo Jesús y en tu Espíritu eterno,
en lo escondido y en el silencio.