V Domingo de Pascua B

Ambientación

Nos reunimos en el ecuador de la Pascua, fiesta de la vida y de la esperanza, fiesta en medio de las dificultades de nuestra sociedad convulsa.

El Señor nos reúne a los que formamos esta comunidad que busca caminos de fidelidad al Señor y al Evangelio. Hoy podremos comprender que es verdad que el Señor está donde crece la fraternidad, que está siendo la savia que da vida.

Agradezcamos al Señor su invitación y nos agradecemos unos a otros la presencia. Él nos va entretejiendo para formar comunidad. Bienvenidos.

 Rito del perdón:

  • Por las veces que hemos tenido vergüenza de confesarnos cristianos. Señor, ten piedad.
  • Por las veces que no hermanos sabido amar de verdad a Dios y la prójimo. Cristo, ten piedad.
  • Por las veces que hemos dado al Señor la espalda y no hemos permanecido unidos a Él. Señor, ten piedad.

 Ambientación a la Palabra:

La segunda lectura y el evangelio nos van a insistir mucho en la importancia de estar muy unidos a Dios. Conseguido esto, las consecuencias serán muchas. Mayor capacidad de amar, buenas obras, abundantes frutos y también mayor serenidad y valentía en nuestras vidas. La primera lectura nos repetirá por dos veces que Pablo actúa valientemente en nombre del Señor. Quien tiene a Dios de su lado, no tiene miedo.

Oración de los fieles:

  • Por la Iglesia, para que sepa con su vida comunicar la vida de Dios.
  • Por nuestra parroquia, para que sepa vivir acogiendo la Palabra y haciéndola vida.
  • Por los gobernantes, para que busquen con empeño un desarrollo sostenible y la justa distribución de los bienes de la tierra y del trabajo humano.
  • Por nuestras familias, para que en ellas el cariño ayude a crecer a cada uno de sus miembros. Oremos.
  • Por los profesionales de la comunicación, para que pongan su saber y sus medios al servicio de la verdad, del diálogo y las relaciones justas entre los hombres.
  • Por nuestra comunidad parroquial, para que sea una comunidad que ama a Dios y a los hermanos, anuncia con alegría su fe y realiza obras buenas en nombre de Jesucristo

Después de la comunión:

Una comunidad dice mucho
cuando es de Jesús.
Cuando habla de Jesús
y no de sus reuniones.
Cuando anuncia a Jesús
y no se anuncia a sí misma.
Cuando se gloría en Jesús
y no en sus méritos.

Cuando se reúne en torno a Jesús
y no en torno a sus problemas.
Cuando se apoya en Jesús
y no en su propia fuerza.
Cuando vive de Jesús
y no vive de sí misma…
Una comunidad dice mucho
cuando es comunidad de Jesús.