ASAMBLEA PARROQUIAL 2025

“AQUÍ CABEMOS TODOS/AS Y, TODOS/AS, TRABAJAREMOS POR LA PAZ”

Sábado 18 de octubre 2025 10:30 a 13:30 h.

AQUÍ CABEMOS TODOS/AS

Queremos ser una parroquia lugar de encuentro y acogida; lugar donde quepamos todos/as, con nuestras situaciones personales y familiares, las distintas procedencias, la diversidad cultural, diferentes creencias, etc., que no entorpecen, sino que enriquecen y complementan.

Todos, todos, todos” fue el lema del Papa Francisco que simboliza la inclusión y la apertura de la Iglesia Católica a todas las personas sin distinción, acogiéndolas en su diversidad.

  • Acoger sin juzgar: La Iglesia está llamada a acoger a todas las personas sin importar su origen, condición o situación social.
  • Comunidad abierta: La Iglesia debe ser una comunidad abierta, que abrace la diversidad y no se limite a un grupo cerrado de personas “santas”.
  • Un grito profético: El “todos, todos, todos” es un grito profético que busca interpelar a la sociedad y a los propios creyentes, para que expandan su corazón y su capacidad de acogida.
De la Carta de San Pablo a los Romanos:

Como buenos hermanos, sed cariñosos unos con otros, estimando a los demás más que a uno mismo.
Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres, con los que lloran, llorad.
Tened igualdad de trato unos con otros; no tengáis grandes pretensiones, sino poneos a nivel de la gente humilde. No presumáis de listos. No devolváis a nadie mal por mal. En cuanto sea posible, por vuestra parte, estad en paz con todo el mundo.

Pregunta: Si te acercases por primera vez a esta parroquia, ¿Cómo te gustaría ser acogido?

B) Y TODOS TRABAJAREMOS POR LA PAZ

Trabajar por la paz en todos los campos y aspectos. No podemos caer en la indiferencia o en el lamento inútil, ante tanta violencia, tanta agresividad y los desastres de la guerra, en tantos lugares del mundo. Debemos ser constructores de paz, siempre y en todos los ámbitos de la vida, personal, familiar, comunitario, social, etc.
La sociedad actual se enfrenta a desafíos monumentales, conflictos políticos, tensiones internacionales, guerras (además de la de Ucrania y Gaza) en otros muchos lugares del mundo. En medio de este panorama, la cultura de paz emerge como una necesidad apremiante; una paz que es mucho más que ausencia de guerra y que busca crear un entorno en el que se promueva la justicia, la igualdad, el respeto mutuo y la cooperación.
La cultura de la paz se manifiesta en diferentes niveles: desde las relaciones personales y familiares hasta las internacionales. Implica la resolución pacífica de conflictos, el respeto a los derechos humanos, la inclusión social, la promoción de la educación y la comprensión intercultural.
La cultura de la paz PREVIENE CONFLICTOS, mantiene un DESARROLLO SOSTENIBLE, protege los DERECHOS HUMANOS, abraza la DIVERSIDAD Y PROMUEVE LA INCLUSIÓN.
Como primer paso, los cuartos martes de cada mes, la oración comunitaria, será una vigilia de oración por la PAZ en cualquiera de los campos, preparada por alguno de los grupos parroquiales.

Del evangelio según san Mateo:

Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con que qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte; tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero, y que ilumine a todos los de la casa.
Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos.

Pregunta: ¿Qué puedes hacer para que la paz sea algo real?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *