Parroquia San Hilario de Poitiers

La parroquia es el espacio en el que se vive la fraternidad, se celebra la fe, se comparte la vida y los bienes. Un hogar en el que todos sus miembros encuentran su espacio y su tarea.

“Cada comunidad cristiana, cada parroquia está llamada a ser instrumento de Dios para la liberación y promoción de los pobres; por ello, enclavada en medio del mundo, ha de salir a las periferias para sanar heridas, propiciar cambios y hacer presente al Dios que salva, al Dios que nos hace hermanos y quiere la felicidad de todos sus hijos e hijas.

Nuestra intención, al crear esta página wed, es salir a tu encuentro y hacerte partícipe de nuestras actividades pastorales, de nuestras celebraciones, del dinamismo de los diversos grupos, de nuestros sentimientos, proyectos, reflexiones y compromisos. Queremos ser parroquia de acogida y parroquia misionera. BIENVENIDO.

Ojala sepamos mostrar con fidelidad el apasionante proyecto de Jesús de Nazaret y la alegría que da el Evangelio, del que  nuestra comunidad quiere ser testigo fiel  y fiable.

Quienquiera que seas,
que te has acercado a esta comunidad,
quienquiera que seas DIOS TE ACOGE
con tus alegrías y tus penas,
tus éxitos y tus fracasos,
con tus esperanzas y tus decepciones…
¡SÉ BIENVENIDO!
Otras muchas personas acuden también a esta comunidad:
Si eres creyente, ora;
si buscas, reflexiona;
si dudas, pide luz´;
si sufres pide fuerza;
si estás alegre, da gracias;
y ¡ojalá puedas estar siempre alegre!
En esta comunidad
también podrás encontrar hermanos y hermanas,
que quieren que te sientas acogido/a.
¡Que el paso por esta comunidad
caliente tu corazón y alegre tus ojos!
Quienquiera que seas, Dios te acoge
¡Acógele también tú a Él!

Queridos amigos:

Cargados de interrogantes y bastantes inquietudes, saludamos a todos y a cada uno de los miembros de nuestra comunidad de San Hilario, especialmente a las familias que han perdido, a causa del COVID 19, alguno de sus miembros; nos unimos a ellos en el dolor y la esperanza. Para todos, nuestros mejores deseos.

El curso (2019-2020), a partir de marzo fue muy especial y lo finalizamos como buenamente pudimos: el confinamiento, la suspensión de las actividades pastorales, la posterior limitación de aforo, el miedo, etc. impidieron llevar adelante lo programado y celebrar nuestra pertenencia comunitaria, aunque hemos tratado de estar cerca de vosotros, a través de las redes, y presentes en los locales parroquiales, respondiendo a las necesidades materiales de nuestros vecinos desde la acción caritativa.

Queremos empezar el nuevo curso cargados de ilusión, no queremos caer en el pesimismo y la desesperanza, pero somos conscientes de la situación que nos toca vivir y esta realidad, queramos o no, irá marcando el desarrollo del calendario y las actividades que os presentamos para esta  nueva etapa.

La Comunidad te necesita y tú necesitas de la comunidad para, en ella, crecer como discípulos misioneros de Jesús de Nazaret. Contamos con tu presencia, tu creatividad y tu servicio generoso a los hermanos.